Mes: noviembre 2018

¿Qué NO es la Atención Primaria?

Toda la vida se ha hecho así.

Lapidante argumento ante cualquier discusión en la que se intenta cambiar algo, por pequeño que sea. Parece que como siempre se ha hecho así, ya no podemos hacer nada. Así estamos en Sanidad. También en gestión.

Seguimos en huelga. Porque siempre se ha hecho así, pero ya no queremos que se haga así. Porque lo que antes funcionaba, era útil, era eficaz y era eficiente, ya no lo es más (¿o habría que pensar si nunca lo ha sido …?). La sociedad evoluciona, las personas evolucionan, los pensamientos, las expectativas y las maneras de vivir evolucionan. Y tenemos un sistema de salud estanco, anclado en el siglo pasado, al que se le llena la boca presumiendo de ser de los mejores del mundopero que no responde a la realidad.

Para saber si un sistema de salud funciona, hay que saber los resultados en salud que ofrece. Analizar el impacto que tiene el sistema sobre la salud de las personas. Pero nuestros sistemas sanitarios se empeñan en analizar cifras, porcentajes y variables que no llevan a ningún sitio. Y dejan de lado lo que realmente interesa, lo que tiene valor y lo que sí produce impacto sobre la salud de las personas. El enfoque es inadecuado.

Es necesario un buen diagnóstico del problema para pensar en soluciones. Antes que eso, es necesario querer diagnosticar el problema y no echar las culpas a lo primero que se nos pasa por la cabeza o a lo que más resuena en las noticias: <<Por eso se está produciendo esta situación que se está produciendo y que somos conscientes de esa situación>> (no te pierdas esta fantástica entrada de Juan Simó, que lo explica al detalle). No faltan médicos, sobra ignorancia política.

Para explicar algo, cada vez es más necesario decir qué no es, que tratar de explicar qué es. Sabemos tanto, estudiamos tanto y somos tan listos que tenemos diagnósticos y soluciones para todo. Pero a veces, nos pasamos. Muchas veces. Por eso tenemos serios problemas de sobrediagnóstico y sobretratamiento. Explicando qué no es y qué no hay que hacer, lo entendemos mejor. Como nuestros manuales de No hacer (Recomendaciones No hacer de semFYC).

¿Qué no es la Atención Primaria? (¿qué no debe ser?):

  • La Atención Primaria NO es la puerta de entrada en el sistema. Es el sistema en sí misma. De hecho tiene la capacidad de resolver más del 85% de los problemas que se presentan.
  • La Atención Primaria TAMPOCO es el último eslabón de la cadena del sistema sanitario, ni está por debajo del resto de especialidades médicas, ni se somete sin opinión al hospitalcentrismo. La medicina familiar y comunitaria es una especialidad médica. El médico de familia tiene una formación especializada y su criterio es tan válido como el de otros profesionales. A veces más, porque conoce más y mejor a sus pacientes.
  • La Atención Primaria NO es una fuente inagotable de chequeos, pruebas y revisiones a demanda, sino un punto de información, formación y educación sanitaria. Porque eso produce sobrediagnóstico, sobretratamiento y yatrogenia.
  • La Atención Primaria NO es un supermercado en el que se compra a demanda. Es un centro en el que se abordan problemas biológicos, psicológicos y sociales, entre otros. Para ello es necesaria una entrevista clínica, una exploración de signos y síntomas y acometer de forma holística los problemas.
  • La Atención Primaria NO es una máquina de medicalizar. No toda respuesta a un problema de salud es un fármaco. Los medicamentos tienen reacciones adversas, algunas muy graves. Cuanto menos, mejor.
  • La Atención Primaria NO es una consulta burocrática o administrativa. No es un ordenador que dispensa recetas, analíticas o bajas laborales. Es un encuentro personalizado en el que se debe establecer una relación médico-paciente empática y humanizada y en la que la comunicación entre ambos da lugar a la toma de decisiones compartidas.
  • La Atención Primaria NO es una intersección de la que surgen caminos hacia diferentes especialidades hospitalarias médico-quirúrgicas y hay que elegir una. El médico de familia no está para dirigir el tráfico y enviar al paciente aquí o allá a demanda, sin control y sin tiempo para reflexionar, analizar y tomar decisiones.
  • La Atención Primaria NO es un servicio que puede desempeñar cualquiera. Necesita un importante grado de especialización, una formación científica, de habilidades y competencias exigente, a la altura de la variabilidad y complejidad de problemas de salud que atiende cada día.
  • La Atención Primaria NO es un campo de batalla ni una carrera de obstáculos en la que priman la velocidad y el arte de sortear trabas y salir airoso del evento. Es un espacio y tiempo sagrados, de reflexión y discernimiento y para ello se necesita tiempo y sosiego.
  • La Atención Primaria NO es una opción laboral que oprime sin descanso a sus trabajadores. Por encima de todo está el derecho a unas condiciones laborales dignas y respetuosas. Las inagotables jornadas, guardias y ausencia de descansos repercuten en un burnout del trabajador y en una mala praxis con sus consecuentes peligros para el paciente.
  • La Atención Primaria NO es solo una consulta médica. La medicina familiar y comunitaria se practica dentro y fuera de la consulta. La Atención Primaria también es atención domiciliaria y atención comunitaria.
  • La Atención Primaria NO es un servicio estanco, definitivo e indiscutible. Debe cuestionarse constantemente, debe investigar, analizar y modificarse. Los profesionales de la Atención Primaria tienen el derecho y el deber de investigar, aprender y enseñar.

La situación que tenemos hoy en día no permite hacer una Atención Primaria como se le espera de ella. La falta de tiempo, la deshumanización, la precariedad laboral, las tareas burocráticas, la ausencia de sustituciones, la ratio de pacientes por médico, hacen imposible una medicina familiar y comunitaria digna, eficaz y eficiente, en la que profesional y paciente estemos satisfechos. Parece que hayamos asumido que la Atención Primaria es todo lo que NO es. Y aunque toda la vida se ha hecho así, no tiene por qué permanecer.

Plántate en 28 pacientes día es lo mínimo que debemos exigir. Y seguimos en huelga. Y cada vez somos más (Andalucía, Cataluña, Galicia). ¿Nos sumaremos también en la Comunidad Valenciana?

Consulta 32 en el SIAP Zaragoza

La semana pasada tuvimos la suerte de participar del  SIAP nº38 en Zaragoza. El SIAP es un Seminario de Innovación en Atención Primaria, promovido por el Equipo Cesca, que ha dedicado (con ayuda de la Red Española de Atención Primaria) su 38º edición a abordar temáticas tan interesantes como la dignidad de la atención clínica y en el conocimiento por los profesionales de pacientes, familiares y comunidades. En este contexto, tuvimos el honor de contar con un espacio para proyectar nuestro largometraje Consulta 32 y debatir largo y tendido con los asistentes sobre la fibromialgia, su impacto sobre la calidad de vida de las personas que la sufren y la mejor forma de abordar clínicamente esta enfermedad.

Debate en SIAP Zaragoza tras la proyección del largometraje Consulta 32

 

Ponencia “Abordaje de la fibromialgia desde las emociones” en SIAP Zaragoza

En el momento de la ponencia, el foro contaba con casi 100 asistentes presenciales, entre los cuales había médicos, residentes, estudiantes de medicina y farmacia, enfermeras, farmacéuticos, trabajadoras sociales, nutricionista y pacientes. Se habló sobre la importancia del abordaje de las emociones en fibromialgia, sobre los diferentes constructos psicológicos que se ven afectados en esta enfermedad, sobre cómo a través de la medicina narrativa se hace evidente el sufrimiento de las pacientes y es posible trabajarlo y en especial, sobre la necesidad de ofrecer esperanza de mejora, porque la hay. Hubo un fructífero debate con comentarios muy interesantes y actividad en redes sociales que podéis ver aquí, aquí, aquí.

Hemos disfrutado mucho de este seminario. Libre de humos de la industria farmacéutica y con el único interés de crear espacios en los que formarse, informarse, nutrirse y relacionarse con otros compañeros y compañeras con el objetivo de hacer una atención sanitaria mejor, en todos sus aspectos.

Agradecemos a la organización de SIAP Zaragoza y a todos los asistentes su entrega por hacer de este seminario un encuentro único.

Plántate. 28 pacientes día.

28 pacientes día es la nueva campaña a favor de una atención primaria de calidad.

La medicina familiar y comunitaria está sufriendo. Cada vez se le exige más y cada vez se le proporcionan menos recursos. La presión asistencial sigue subiendo y las precarias condiciones de trabajo en la mayoría de casos son lamentables. La situación ya resulta insostenible. Estamos llegando al colapso.

Consultas en las que se atiende a más de 50 pacientes en una mañana, sin contar los avisos a domicilio, urgentes y programados. Consultas de 5-7 minutos por paciente. Consultas en las que la precariedad del sistema informático y las tareas burocráticas consumen los 5 minutos en la mayoría de los casos. Guardias de 24h sin descansos. Avisos a domicilio en vehículo propio. Reducción de planillas. Ausencia de sustituciones por bajas laborales o vacaciones. Y un largo etcétera.

Sin embargo y a pesar de la evidente realidad, hay quien ve el vaso medio lleno.

Se dice que en España tenemos una sanidad envidiable. Muchos otros países estudian nuestro sistema sanitario e incluso hemos sido galardonados con el premio a la mejor médica de familia del mundo. La Organización Mundial de Medicina de Familia (WONCA) nos ha otorgado este año el premio a la excelencia en atención sanitaria. Somos los mejores.

Pero la realidad es otra. Premiar la capacidad de trabajo en equipo, el liderazgo, la profesionalidad en prestar una atención humanizada e integral y una capacidad comunicativa excelente está muy bien. Y resulta satisfactorio tener entre nuestros profesionales de atención primaria personas capaces de recibir un premio como este. Pero no nos equivoquemos, es un premio a la profesionalidad personal, no a la excelencia del sistema sanitario.

El sistema aguanta porque los profesionales nos sacrificamos, aguantamos y soportamos. Pero esto agota. Este sistema es insostenible. Está en juego la seguridad del paciente y la del profesional. Y no podemos ni debemos seguir cargando con una situación tan lamentable.

En la reciente Conferencia Mundial sobre Atención Primaria de Salud en Astaná en octubre de 2018, en la que participaron jefes de gobierno y de estado, ministros y otros representantes de multitud de países, se acordó entre otras aspiraciones, trabajar por una atención primaria de gran calidad, segura, integral, integrada, accesible, disponible, asequible y prestada con compasión, respeto y dignidad por profesionales de la salud bien formados, competentes, motivados y comprometidos. Y se instó a gobiernos y sociedades a dar prioridad a la salud y bienestar de las personas tanto a nivel individual como mediante sistemas de salud sólidos.

Este compromiso solo puede hacerse posible en nuestro país si tienen lugar cambios en el sistema. Y es urgente que se produzcan.

Los médicos de familia de Andalucía endurecen su huelga. En Cataluña ya han convocado 5 días de huelga para este mes de noviembre (puedes leerlo aquí, aquí, aquí, aquí).

La atención primaria presta un abanico de servicios enorme: atención a patologías de todos los órganos y sistemas de forma programada y urgente, atención a la salud mental, procesos crónicos (dolor crónico, fibromialgia y fatiga crónica), atención comunitaria, programas de prevención y promoción de la salud, trabajo conjunto con enfermería, asistencia conjunta con trabajadores sociales, trabajo conjunto con salud pública, atención a domicilio, cirugía menor, tareas de investigación y docencia, atención al final de la vida y cuidados paliativos …

Cualquiera es capaz de pensar que el sistema que tenemos ahora es incapaz de permitir que una médica o médico de familia pueda abarcarlo todo. Sin perecer en el intento. Y aunque le den un premio.

28 pacientes día. Qué menos.