El Día Mundial de la Actividad Física se celebra cada 6 de abril desde que en el año 2002 la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo instituyó para sensibilizar sobre la importancia del ejercicio diario. Su objetivo es combatir el sedentarismo y fomentar hábitos saludables para mejorar la salud física y mental, destacando que “cualquier movimiento cuenta”. Disponible aquí. .
La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria el 4 de abril de 2025 informaba: “El Día Mundial de la Actividad Física, que se celebra el próximo 6 de abril, es una gran oportunidad para recordar la importancia de incorporar el movimiento en nuestra vida diaria. Pequeños cambios en nuestra rutina pueden tener un gran impacto en nuestra salud y bienestar general”.
Y daba algunos consejos para ponerlos en práctica en cualquier momento que mejoran la salud y calidad de vida:
Haz pausas activas: si llevas mucho tiempo sentado/a, levántate cada hora durante al menos 5 minutos. Estira y mueve tu cuerpo para reducir el riesgo cardiovascular. Desplázate de forma activa: si vas al trabajo, camina, ve en bici (con seguridad) o utiliza el transporte público. Si puedes, bájate una parada antes para caminar más. ¡Así cuidas tu salud y el medio ambiente!
Camina 5.000 pasos al día: este objetivo es un buen punto de partida. Al llegar a los 5.000 pasos, notarás mejoras en tu salud física y mental.
Reorganiza tu espacio de trabajo: si trabajas en una oficina, coloca lo que más usas lejos de tu alcance para que tengas que levantarte más seguido y moverte.
Sube por las escaleras: deja el ascensor y opta por las escaleras. En pocos minutos fortalecerás tus piernas y mejorarás tu circulación.
Reduce el tiempo frente a la pantalla: si vas a ver la televisión, minimiza el tiempo frente a la pantalla y realiza alguna actividad al aire libre. Esto beneficiará tu salud cardiovascular, tu aparato locomotor y tu bienestar mental.
Julianna Brion, en diciembre de 2024 publicada en el The New York Times en Google “El sueño y el ejercicio físico trabajan en conjunto como los engranajes de una máquina: cuando uno gira fluidamente, el otro le sigue. Un sueño de calidad favorece la recuperación y el rendimiento físico, mientras que el ejercicio libera sustancias químicas útiles para el cerebro, disminuye el estrés y puede ayudarte a conciliar el sueño más rápidamente”. Éste es un tema de suma importancia en las pacientes que padecen fibromialgia y en las que la mala calidad del sueño repercute negativamente en el incremento de la fatiga, del dolor y de la alteración funcional.
Diagnosticar, caracterizar y tratar el síndrome de fibromialgia de manera efectiva es fundamental para reducir los síntomas, minimizar la discapacidad y mejorar la calidad de vida. El tratamiento de estas pacientes (más de un millón en España) implica un enfoque integral que combina métodos no farmacológicos, como actividad física, educación en neurofisiología del dolor, y abordaje psicológico y emocional de las pacientes siempre de forma individualizada (Bhargava J, Goldin J. Fibromyalgia. 2025 Jan 31. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2026. PMID: 31082018).
La actividad física es el primer escalón terapéutico para pacientes que sufren fibromialgia, mejora la funcionalidad, disminuye el dolor y la fatiga, mejorar la calidad del sueño y aumenta el bienestar global. Además, mejora los constructos psicológicos (el sentido del catastrofismo, ansiedad, estrés, depresión, aceptación del dolor y calidad de vida) (Palop Larrea V, Roth Damas P, Escuder Tella A. Síndrome de fibromialgia. AMF 2022;18:434-45).
La prescripción de actividad física en pacientes con síndrome de fibromialgia debe:
- ser personalizada e individualizada y explorar el nivel y capacidad para el mismo antes de iniciar cualquier actividad física.
- valorar el grado de fatiga crónica y establecer un plan individualizado y progresivo de menos a más. Cuando la fatiga es extrema, el ejercicio figurado o virtual (paseos por la playa o por el monte), el escaneo del cuerpo, y ejercicios suaves de contracción-relajación junto con ejercicios de respiración pueden ser la clave para un buen comienzo.
- incluir diversas formas de ejercicio aeróbico (escaneo del cuerpo y respiración profunda, ejercicios de contracción/relajación, ejercicios de rehabilitación vestibular, caminar, marcha nórdica, gimnasia en el agua, bailar, pedalear, etc.), ejercicios de flexibilidad y fortalecimiento muscular. El ejercicio aeróbico de bajo impacto (caminar deprisa, ciclismo, nadar o aeróbicos en el agua, especialmente en agua caliente) parece el más eficaz.
- elegir una actividad que resulte divertida, fácil de seguir, y asequible para asegurar la adherencia.
- explorar las barreras que impiden hacer ejercicio físico (miedo al movimiento, desinformación, desconfianza, experiencias negativas previas…) para abordarlas y aumentar la probabilidad de éxito y hacer un seguimiento del cumplimiento.
Este año, en la cuarta tarde de paciente experto (26 de marzo) introdujimos una actividad que sincronizaba los movimientos del cuerpo con las emociones y los sentimientos, es decir activaba el cuerpo y la mente. Movimiento que cuida (biodanza y fibromialgia). La biodanza es una estrategia terapéutica que combina música, movimiento y emociones para inducir vivencias integradoras o experiencias (momentos vividos, intensamente sentidos en el “aquí y ahora”). La biodanza es mucho más que actividad física; une movimientos corporales, cognitivos y emocionales positivos que provocan una mejoría en los síntomas cardinales del síndrome de fibromialgia (disminución del dolor y la fatiga, y mejoría del sueño). Además, permite mejorar las relaciones interpersonales y ver la vida con más optimismo (https://biodanzavalencia.com/grupos-regulares/; hola@lavidaalcentro.com; Segura-Jiménez V, y Cols. Biodanza Reduces Acute Pain Severity in Women with Fibromyalgia. Pain Manag Nurs 2017;18(5):318-27.
Enlace para explorar:
https://elpais.com/salud-y-bienestar/2025-06-13/bailar-para-no-olvidar-moverse-al-ritmo-de-la-musica-mejora-la-salud-mental-y-cognitiva.html?ssm=whatsapp_CC.
Hace años que se sabe que el ejercicio físico disminuye la sintomatología de los pacientes con fibromialgia, mejora aspectos psicológicos y fisiológicos, tales como la depresión, la ansiedad, la composición corporal, el dolor y la calidad de vida. Consecuente a la disminución de la sintomatología y la mejora de la calidad de vida, podemos relacionar la realización de actividad física con una mayor autonomía del paciente, la prevención de problemas osteomusculares derivados del sedentarismo y una menor dependencia al tratamiento farmacológico y a los servicios sanitarios. (Cadenas-Sánchez C, Ruiz-Ruiz J. Efecto de un programa de actividad física en pacientes con fibromialgia: revisión sistemática. Med Clin (Barc) 2014;143(12):548- 53).
El 20 de marzo a las 15,46 horas comenzó oficialmente la primavera en España. Esta estación, que dura tres meses, trae días más largos, con más luz, temperaturas más cálidas y da pie al florecimiento de la naturaleza. Es el momento ideal para hacer actividad física al aire libre y relacionarse con los demás. La evidencia empírica apoya que experiencias positivas con la naturaleza tienen efectos tanto preventivos como rehabilitadores sobre la salud física y mental, y reducen la fatiga mental, mejoran la concentración, aumentan la tolerancia a la frustración.
Enlaces para explorar:
- – https://www.infocop.es/la-evidencia-de-las-terapias-basadas-en-la- naturaleza-sigue-creciendo/
- – https://theconversation.com/por-que-pasear-por-el-campo-amansa-nuestro-cerebro- 190270
- – https://hsph.harvard.edu/news/time-spent-in-nature-can-boost-physical-and-mental- well-being/
- – https://theconversation.com/por-que-la-natacion-es-tan-buena-para-cuidar-el- cerebro-186652
El cambio es posible y hay esperanza, pero con compromiso, acción, concentración y esfuerzo

Categorías:Difusión, medicina comunitaria
